Rusia acelera la modernización de las capacidades de defensa aérea, por los continuos asaltos de Ucrania con drones de largo alcance contra las posiciones rusas en el conflicto y dentro de sus fronteras. Como un precedente, cuando un dron ucraniano UJ-22 se estrelló cerca de una estación de compresión de gas cerca de la localidad de Gubastovo, a menos de 100 kilómetros al sureste de Moscú, como así también un avión no tripulado Tu-141 Strizh ucraniano fue derribado en una localidad situada a solo 180 kilómetros de la capital rusa. Este tipo de drones de reconocimiento de largo alcance y alta velocidad de la era soviética, han estado en Ucrania desde 2014. Por este motivo, la falta de misiles de mayor alcance, se cree que las fuerzas armadas ucranianas, han modificado estos drones con ojivas explosivas y los han empleado para atacar objetivos dentro del territorio ruso cuando hicieron blanco en las bases aéreas estratégicas rusas entre ellas las de Engels y Dyagilevo. El ministro de Defensa ruso, Serguéi Shoigu anuncio que para proteger a Moscú se establecerá una división y una brigada de defensa antiaérea, una brigada de defensa antiaérea y antimisiles para fines especiales, un regimiento antiaéreo con el complejo de misiles tierra-aire S-350, una estación de radar de vigilancia espacial Razvyazka y una brigada de operaciones especiales para la defensa antiaérea y antimisiles para finales de 2023. Con respecto al S-350 Vityaz sus características técnicas se describe como un sistema de misiles tierra-aire de medio alcance, que puede desplegarse contra amenazas aéreas y balísticas a una distancia de entre 1,5 y 120 kilómetros y a una altitud de entre 10 y 30.000 metros, además que se proyecta desplegar de 800 lanzamisiles S-400, S-350 y S-500 en 100 batallones, por parte del Programa Estatal de Armamento de Rusia para mejorar la defensa de este país. (Source/Photo:Russian Federation MoD)







0 comentarios:
Publicar un comentario