Hace unas semanas, una delegación china fue a Damasco
para negociar con las autoridades sirias la ampliación de la cooperación
bilateral. Fue justo antes de la gran ofensiva del Ejército sirio y sus aliados
en el sur de Idleb y su progresión hacia el centro de esta provincia donde
Turquía tiene miles de terroristas desplegados. En Idleb, los terroristas de
origen chino y similares a Al Qaida se encuentran entre los más duros, lo que
parece haber llevado a China a involucrarse militarmente. Sobre todo porque el
proyecto de la Nueva Ruta de la Seda no puede prescindir de Siria, ni tampoco
de esta ruta estratégica que se extiende desde Irán e Iraq hasta Siria y Líbano
y luego hasta el Mediterráneo. La agencia de noticias china Sohu confirmó la
noticia. China ha entregado efectivamente los sistemas de defensa aérea y de
misiles HQ-9, el equivalente de los S-300 rusos, al Ejército sirio. Se dice que
estas baterías de misiles se transfirieron a Siria hace varias semanas y están
esperando entrar en funcionamiento. “Además de varios sistemas de radar
enviados por Rusia a Siria, China por su parte ha entregado una serie de
radares de elementos múltiples JY-27A capaces de detectar cazas sigilosos”.
Esta es una muy mala noticia para Israel, que prometió bombardear el territorio
sirio con sus F-35. También, según Sohu, “Pekín también entregó un radar de
largo alcance JYL-1 (Espejo Aeronáutico 01/02/2020) de tres ejes al Ejército
sirio”. La información es recogida por Al Masdar News, que señala que el último
día de 2019, el Ejército sirio desplegó “el complejo antiaéreo ruso Pantsir-C1
y el radar de larga distancia chino con tres coordenadas JYL-1 no muy lejos de
la autopista estratégica M4, que conecta Alepo y Hasaka. El alcance efectivo de
detección del radar chino alcanza los 





%20(1).jpg)





